La prueba de relación de transformación (TTR) es un procedimiento esencial para validar el correcto funcionamiento de los transformadores. Mediante la inyección de una señal de baja tensión en los devanados primarios, se mide la tensión secundaria para verificar la polaridad, la relación de transformación y detectar posibles fallas como cortocircuitos entre espiras, falsos contactos o errores de conexión. Esta prueba garantiza que el diseño, el cambiador de tomas y las conexiones cumplen con los estándares internacionales.