Las pruebas de aislamiento de alta tensión, también conocidas como pruebas Hipot (High Potential), son fundamentales para garantizar que los cables y equipos eléctricos sean seguros para su uso. Aplicamos una tensión mucho más alta que la operativa para verificar que no haya fallos o fugas. Estas pruebas son clave para detectar problemas de aislamiento que podrían resultar en fallos o riesgos de cortocircuitos en el futuro.