Las pruebas de baja frecuencia (VLF, por sus siglas en inglés) son utilizadas para verificar la integridad de cables de alta tensión y otros componentes eléctricos. A diferencia de las pruebas de alta frecuencia, las pruebas VLF son especialmente útiles para cables de larga distancia o de mayor capacidad. Aplicamos una tensión de baja frecuencia para simular las condiciones operativas y detectar cualquier anomalía antes de que cause daños.